Fluir de la Conciencia
Normalmente uno piensa, piensa por pensar, escribe por escribir y normalmente no llego a ningun punto. Las letras afloran siempre pero normalmente no se a que camino voy. Debo admitir que estoy muy lejos de ser un Augusto Perez, pero es que los círculos son parte de mi vida, llego siempre al mismo punto, válido o no, lo hago.
He conocido lo que es la desesperación. Como es morir por dentro, morir dos y hasta tres veces en una misma y no poder renacer. He conocido la soledad. El callar y que te mate el silencio respetuoso.
El no compartir y que compartir no te solucione los problemas.
Morir, que te duela la cabeza por los problemas. Y pensar que no es nada, nada del dolor que pude haber sentido y que personas ya han sufrido.
Crearme un problema, hacerlo tan real que me destruyó en horas.
La angustia, la angustia, una cruel y lenta muerte sin resurrección, solo la aceptación y caer al fondo, a la oscuridad, caminar como zombie por la vida.
Y saber que las causas de los problemas son las únicas soluciones, que a pesar de ver oscuridad en ellas, de repente se hacen luz tan cegadoras que sales arrancando, no se puede aceptar que sea así.
Y de repente el mundo se detuvo. El tiempo paró y estallé en risas... vi que los fantasmas se disolvieron en un Tris.
Prometí no volver a destruirme.
No se cuanto durará esto.
Por favor, por favor, no dejes que de paso, y con motivo, te termine por anikilar también.
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